El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más frecuente en los hombres y se desarrolla principalmente en varones de edad avanzada. Si el cáncer se detecta de forma precoz generalmente el Urólogo existen altas probabilidades de curación. En la mayoría de los casos, los síntomas y las molestias suelen aparecer en estadios avanzados. Estas molestias no son específicas del cáncer de próstata, por lo que en ocasiones el tumor pasa desapercibido.

Puesto que no existen síntomas típicos, la detección precoz del cáncer de próstata desempeña un papel clave y es la base de un tratamiento satisfactorio. El examen de detección precoz en el cáncer de próstata incluye el tacto rectal, en el cual el médico palpa con su dedo la próstata desde el intestino, y un análisis del PSA (antígeno prostático específico). Este valor suele estar aumentado en los pacientes con cáncer. Para confirmar el diagnóstico se realiza una biopsia.

No existe evidencia científica suficiente para recomendar el cribado sistemático del cáncer de próstata en las personas asintomáticas. Los pacientes que soliciten el cribado deben ser informados correctamente acerca de los beneficios y riesgos del cribado y del tratamiento.

Estudios recientes avisan sobre la existencia de un sobrediagnóstico y sobretratamiento del cáncer de próstata por la realización sistemática del análisis del PSA. Muchos varones reciben tratamientos agresivos que dejan secuelas importantes, como la incontinencia urinaria y la impotencia, en casos en los que puede que nunca desarrollen un cáncer de próstata. Por esta razón, el PSA no debe realizarse de forma generalizada en la población de posible riesgo.

Causas

El cáncer de próstata es la causa más común de muerte por cáncer en hombres mayores de 75 años de edad. Este tipo de cáncer se encuentra pocas veces en hombres menores de 40 años de edad.

Los hombres que están en mayor riesgo incluyen:

  • Hombres de raza negra, que también son más propensos a padecer este cáncer a cualquier edad
  • Hombres mayores de 60 años
  • Hombres que tengan un padre o hermano que haya tenido cáncer de próstata

Otras personas en riesgo incluyen:

  • Hombres que han estado expuestos al agente naranja
  • Hombres que consumen demasiado alcohol
  • Granjeros.
  • Hombres que consumen una dieta rica en grasa, especialmente de origen animal
  • Hombres obesos
  • Trabajadores de plantas de neumáticos
  • Pintores
  • Hombres que han estado expuestos al cadmio

El cáncer de próstata es menos común en personas que no comen carne (vegetarianos).

Un problema común en casi todos los hombres a medida que envejecen es el agrandamiento de la próstata. Esto se denomina hiperplasia prostática benigna o HPB. Este problema no eleva su riesgo de cáncer de próstata. Sin embargo, puede elevar el resultado del examen de sangre para el antígeno prostático específico (PSA, por sus siglas en inglés).

Es muy importante tener en cuenta que siempre debe ser un médico quien solicite el análisis de los marcadores tumorales y que, a pesar de que los valores sean altos, no tiene por qué ser debido a un tumor. ¿Quieres saber más sobre cáncer?

Marcadores tumorales. Los marcadores tumorales son sustancias (proteínas, genes…) que se suelen encontrar en el organismo de una persona que vive un proceso de cáncer. Se puede descubrir la presencia de estas sustancias en el cuerpo a través de una prueba de orina, un análisis de sangre o pruebas de otros tejidos corporales.

Un nivel elevado de marcadores tumorales puede ser el indicio de la presencia de un tumor, sin embargo, no siempre se debe a esta causa.

Es posible que aumente el nivel de ciertos marcadores tumorales debido a inflamaciones, infecciones o, simplemente, por el propio envejecimiento de las células.

Existen diversos tipos de marcadores tumorales como, por ejemplo, la alfafetoproteína (AFP). Esta sustancia puede aumentar en caso de cáncer de hígado, de testículos o de ovario.

Sin embargo, una persona que padece hepatitis crónica o aguda también suele presentar unos valores elevados de AFP.

Otros ejemplos de marcadores tumorales son: cinasa de linfoma anaplásico, BCR-ABL, Beta-2-microglobulina, KRAS, BRAF, CA 15-3, calcitonina, enolasa específica de las neuronas, antígeno prostático específico o tiroglobulina, entre otros.

La función de los marcadores tumorales es la del seguimiento tras el tratamiento de un cáncer. Tras extirpar un tejido canceroso, o tratarlo a través de quimioterapia o radioterapia, el médico lleva a cabo una revisión posterior de forma periódica en la que comprueba los niveles del marcador tumoral correspondiente al cáncer extirpado.

Si estos niveles han descendido, significa que la respuesta de las células al tratamiento está siendo favorable y el paciente puede llegar a erradicar el tumor de forma definitiva. Si los niveles no descienden, es posible que la respuesta al tratamiento no esté siendo óptima.

También pueden ser útiles para el seguimiento en la evolución de la remisión de un cáncer. Si estos niveles, después de haber descendido, vuelven a elevarse, es indicativo de una recidiva del cáncer, ya sea local o a distancia (metástasis).

Es muy importante tener en cuenta que siempre debe ser un médico quien solicite el análisis de los marcadores tumorales y que, a pesar de que los valores sean altos, no tiene por qué ser debido a un tumor. ¿Quieres saber más sobre cáncer?

Marcadores tumorales. Los marcadores tumorales son sustancias (proteínas, genes…) que se suelen encontrar en el organismo de una persona que vive un proceso de cáncer. Se puede descubrir la presencia de estas sustancias en el cuerpo a través de una prueba de orina, un análisis de sangre o pruebas de otros tejidos corporales.
Fuente: Onmeda

Si se confirma el diagnóstico de cáncer de próstata, se pautará el tratamiento más adecuado. Hay varias posibilidades terapéuticas ante un cáncer de próstata que dependerán del tipo y del estadio del tumor, así como de las necesidades individuales y de la edad del paciente. El espectro abarca desde una observación vigilada, pasando por sesiones de radioterapia hasta una prostatectomía (extirpación de la próstata) en la que se extirpa toda la próstata en una intervención quirúrgica. En casos más avanzados y a una edad avanzada, se utiliza a menudo un tratamiento hormonal.

La elección del tratamiento depende de:

La probabilidad de que el tumor esté limitado a la glándula prostática y por lo tanto sea potencialmente curable.
El tamaño tumoral y el grado histológico (grado de agresividad del tumor).
Edad del paciente y estado general, así como enfermedades asociadas.
Potenciales efectos secundarios de las diferentes formas de tratamiento
En los casos en los que el tumor ya se ha extendido a otros órganos (metástasis) en el momento del diagnóstico, el cáncer de próstata ya no es curable pero sí tratable. En muchos hombres puede retrasarse la expansión del cáncer de próstata.